Díaz Rangel: Historias de la CIA

 

Como el título del libro Legado de cenizas está extraído de una frase del presidente Eisenhower, aludiendo al historial de fracasos de la agencia, hoy nos referiremos sólo a varios de esos reveses y gruesos errores, y el próximo domingo cerraremos con las relaciones de la CIA con medios, periodistas, partidos y sindicatos. Les resumo algunos, advirtiéndoles que todos están debidamente sustentados, documentados, no hay especulaciones ni precipitadas conclusiones. De allí la importancia de La historia de la CIA, de Tim Weiner.

 

– 1950: Presentó varios informes descartando la invasión de China a Corea, “no hay ningún indicio convincente” ; en noviembre, dos días después de su último informe tranquilizador, 300 mil soldados chinos atacaron y casi llevan al mar a las tropas estadounidenses.

 

– Febrero 1956: Ignoraba todo sobre la crisis en el PC de la Urss y el discurso de Jruschov con denuncias de los crímenes de Stalin, que finalmente obtuvo de manos de Israel.

 

– Octubre 1956: La CIA ignoraba que era inminente el ataque de Israel con apoyo de Inglaterra y Francia a Egipto para recuperar el canal de Suez y derrocar a Nasser.

 

– 1960: Informa al presidente Eisenhower que la Urss tenía 500 misiles balísticos intercontinentales apuntando a EEUU; ¡sólo eran cuatro!

 

– 1960: Comenzó la operación Tigre. Ese año lanzaron a Viet Nam del Norte 250 agentes paracaidistas survietnamitas; en 1961, habían muerto, desaparecido o eran agentes dobles 217, incluido el capitán jefe del proyecto, hombre de Hanoi.

– Abril 1967: Desmiente un informe del presidente Barrientos de que buscaban al Che en las montañas de Bolivia. “Ese no puede ser el Che Guevara, él fue asesinado en República Dominicana”, le dijo al presidente Ford.

 

– Agosto 1978: Informa que Irán no está cerca de una revolución; poco después, estallaron las protestas que terminaron con la huida del sha.

 

– 1979: El 23 de marzo informó al Presidente y al Pentágono que “los soviéticos estaban renuentes a enviar un gran números de fuerzas terrestres a Afganistán”; una semana después, la Urss invadió con 30 mil efectivos; el 28/7, sus expertos insistieron en que Moscú no lo invadiría, pero esas semanas se multiplicaron las fuerzas soviéticas.

 

– 1981: Hizo planes para invadir Surinam, ¡con 175 comandos coreanos! “Era un plan demencial”, dijo el secretario de Estado G. Shultz.

 

– Enero de 1989: “La CIA no tenía idea de que uno de los maremotos de la historia estaba a punto de arrollarnos” ; se derrumba la Urss mientras sus informes revelaban que su economía no hacía sino crecer cada año.

 

– 31 de julio de 1990: Le informan al Presidente que era improbable una invasión de Irak a Kuwait. “Puede dormir tranquillo”; al día siguiente, ¡140 mil soldados iraquíes cruzaron la frontera! El 5 de agosto, le informó al Presidente que Irak se proponía invadir Arabia Saudita, que nunca hizo.

 

– 11 de mayo de 1998: La Casa Blanca se sorprendió cuando India detonó una bomba atómica. La CIA no sabía nada.

 

En sus operaciones, “desde 1961, la agencia había perdido a más de tres mil de sus mejores hombres, alrededor de 20% de sus principales espías, analistas, científicos y expertos en tecnología”.

 

Sus peores reveses ocurrieron con sus servicios de espionaje en la Urss, China, Vietnam y Corea, todos reseñados en el libro. Pero los mayores esfuerzos, los más sistemáticos, fueron contra Fidel Castro y contra Cuba. En tales intentos, para mi sorpresa, los Kennedy tuvieron activa participación, casi obsesiva: “En 1975, Helms le dijo a Henry Kissinger que Bobby Kennedy había gestionado personalmente más de un intento de asesinato contra Fidel Castro”. También concluye que el presidente Kennedy autorizó asesinarlo.

 

El 11 de diciembre de 1959, Allen Dulles recibió un mensaje de Richard Bisell, subdirector de la agencia, con un informe que terminaba recomendando la eliminación de Fidel Castro. El 8 de enero de 1961, Dulles pidió a Bisell que organizara un equipo para derrocar a Castro, ¿y saben de dónde se llevaron a quien sería el primer jefe de ese grupo? ¡De Caracas! Era Jake Esterlin, jefe de la CIA en Venezuela, quien comenzó a fijarse en Fidel cuando visitó Caracas en enero de 1959; en su reporte, dice que era “una nueva y poderosa fuerza operando en el hemisferio, y había que afrontarla”.

 

Los servicios de inteligencia cubanos fueron tan eficientes que descubrieron más de 600 atentados contra Castro, y centenares de sabotajes e infiltraciones. En los libros La guerra secreta, Operación Mangosta, de Fabián Escalante Font, quien fue jefe de los servicios de seguridad de Cuba, y El mérito es estar vivo, entrevistas de Luis Báez con protagonistas de varias de esas acciones criminales, son una buena muestra de esa eficiencia.

 

La CIA recibió tanto dinero del plan Marshall (1948-49) que no tenían cómo gastarlo. Intervino activamente en el derrocamiento del presidente Goulart (1964) en Brasil, en las operaciones contra el gobierno sandinista, fue factor principalísimo en la muerte de Lumumba y en cuantas operaciones hubo contra gobiernos nacionalistas, de izquierda.

 

“La CIA estaba respaldando a los líderes de ocho países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, R. Dominicana, Ecuador, Guatemala, Guyana, Honduras, Nicaragua, Perú y Venezuela”. 18.07.10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: