Grupo PRISA y el monárquico Elcano difaman a Bolívar y atacan a Chávez

 Por: Modesto Emilio Guerrero APORREA:ORG

20 de septiembre 2010.-Hace pocos días, el 14 de septiembre, ocurrió algo muy extraño en Buenos Aires. Asistí a una curiosa, por decir lo menos, convocatoria para la presentación de una fulana Historia Latinoamericana labrada en España, faltaba más. Me encuentro entonces frente a un ex argentino, extraño personaje reconvertido en súbdito español, de gustos monárquicos y prosopopeya petulante como si sumara la de Madrid con la porteña. El estrambótico personaje visita Buenos Aires y compungidamente arremete contra el Libertador Simón Bolívar.

Aseguró, suelto de verbo, que Simón Bolívar fue algo semejante a un agente pro monárquico. Y sugirió que Hugo Chávez comete estafa cada vez que relaciona la integración latinoamericana actual con las ideas del fundador de Colombia y el Congreso Anfictiónico.

El Grupo editorial Santillana y la Fundación española MAPFRE, ambas tributarias del imperio español y relacionadas con el oscuro mundillo de la nueva derecha iberoamericana, presentaron su colección de 93 tomos sobre historia de América latina, España y Portugal. Cuatro “académicos” se hicieron cargo del curioso “conversatorio” ancestral de Buenos Aires, moderado por una periodista argentina en un lujurioso hotel cinco estrellas de alfombras decimonónicas y sillones aterciopelados, que recordaban las boites nocturnas de la empelucadamente etílica burguesía parisina de antes de la Revolución Francesa. El toque medieval lo aportó la presencia anodina de la Infanta Elena de Borbón, tan imperceptible ella como la gracia de su reino.

El asunto es que el “académico” Malamud, ficha clave de la Fundación Elcano, una entidad de inteligencia estratégica que vincula al semimonárquico Felipe González, verdadero jefote del grupo Prisa, o grupo risa como diría la taimada prensa madrileña, con el falangista y monárquico absoluto José Ma. Aznar, creyó –y algunos le habrán creído- que su “revelación” histórica sobre el monarquismo de Bolívar, era tan sorprendente, como el hielo que 100 años atrás descubrió con sus propios ojos el niño Aureliano Buendía en Macondo.

Malamud dijo: “Es un absurdo creer que el integracionismo latinoamericano, tiene algo que ver con el Bolívar de 1810. Esa es una estafa de hoy. Simón Bolívar luchó siempre por la recomposición del imperio español quebrado”.

Nada le fue suficiente. Ni el proyecto de Miranda y las ideas del ecuatoriano Francisco Espejo, continuados por la generación de 1808-1810, de la que Bolívar fue su más avanzada expresión personal, ni 14 años de guerra incruenta en la zona andina caribeña contra el dominio español y sus instituciones, ni la Carta de Jamaica en la que adelanta la idea del tercermundismo anti imperialista del siglo XX, ni el Discurso de Angostura y su legislación revolucionaria, o el Decreto de Guerra a Muerte para distinguir “españoles colonialistas” de “criollos oprimidos”, o la fundación de Colombia, la de los tres territorios prehispánicos presidida por él bajo el signo de la descolonización, ni el proyecto de avanzar hasta Puerto Rico y Cuba y desde allí hasta ocupar Madrid… nada, absolutamente nada le es suficiente al académico imperial Malamud.

Aunque el hombre tuvo el cuidado de ocultar al pecador que promueve la “nueva interacción” y su vinculación con Bolívar, a nadie en su sano juicio le cupo dudas que se trataba del mismísimo Hugo Chávez, el fantasma que conturba a académicos como Malamud y a los engominados tomos que presentaban en Buenos Aires.

Nadie debe extrañarse, en Buenos Aires, Caracas o Madrid, que 200 años después, sobrevivan seres antediluvianos como Malamud: un converso que prefirió, como Vargas Llosa, ser un “español de pura sangre” antes que una “mala copia sudaca”, monárquico vergonzante y enemigo de todo lo nuevo en América latina. Y sobre todo, un falsificador de la historia. Pobre de quien se atreva a leer alguno de los 93 tomos de factura tan monárquica como sus redactores.

La Fundación Elcano está presidida por el empresario ultraderechista Eduardo Serra Rexach, ex ministro de defensa, Presidente del Banco UBS Warburg y miembro del Club de Bilderberg. A su vez se relaciona con la Fundación Carolina, una de las patrocinadoras más activas de la nueva derecha latinoamericana, junto a empresas como Telefónica, BBVA, Grupo Prisa, IBM, el Ministerio de Defensa de España, el ultramontano Grupo Recoletos, Santander Central Hispano, entre otras entidades de vocación imperialista bien definida. La difusión de las obras que patrocina el grupo derechista Elcano en nuestros países, se apoya en una red de emporios editoriales como Santillana, Taurus y más de mil medios y editoriales en el hemisferio (ver estudio exhaustivo de la investigadora venezolana Marianela Urdaneta en su blog: marianela.nireblog.com/…/los-grupos-mediaticos-espaaoles-y-sus-intereses-en-venezuela-y-amarica-latina)
Para comprender los motivos (económicos, políticos e ideológicos) del presente, y los objetivos estratégicos de académicos como Malamud, entremos a su madriguera. Nos referimos al fulano Club de Bilderberg, lo más similar al ensombrecido escenario principesco de la noche del 14 de septiembre en el hotel cinco estrellas de Buenos Aires.

Leamos lo que informa el investigador español Daniel Estulin, en su trabajo “Los Secretos del Club Bilderberg”, publicado en 2008.

“En 1954 [años de Guerra Fría, Maccarthismo y anticomunismo furioso], muchos de los hombres más poderosos del mundo se reunieron por primera vez bajo el patrocinio de la familia real de Holanda y la familia Rockefeller en el lujoso Hotel Bilderberg, en la pequeña población de Ooesterbeck. Durante un fin de semana debatieron sobre el futuro del mundo. Al acabar las sesiones, decidieron reunirse todos los años con el fin de intercambiar ideas y analizar la evolución internacional. Se bautizaron a sí mismos como Club Bilderberg y, desde entonces, año tras año se reúnen durante un fin de semana en algún hotel del mundo para decidir el futuro de la humanidad. Entre los miembros actuales de este selecto club se encuentran Bill Clinton, Paul Wolfowitz, Henry Kissinger, David Rockefeller, Angela Merkel, Jacques Chirac, Donald Rumsfeld, Tony Blair y George Soros, además de muchos otros jefes de gobierno, empresarios, políticos, banqueros, periodistas y españoles de primer nivel como Rodrigo Rato, Matías Rodríguez Inciarte, Juan Luis Cebrián, Joaquín Almudia, Pedro Solbes, Loyola de Palacio, Joseph Borrell, Jaime Carvajal de Urquijo y Javier Solana.

O sea, los patrocinantes del Sr. Malamud y de las ediciones bibliofágicas del Grupo Santillana son los mismos responsables operativos de golpes de Estado (Kissinger, Rockefeller), guerras genocidas (y de las otras: Rumnsfeld, Clinton, Blair, Merkel, Wolfowitz) , destrucción de economías obreras, municipales y nacionales mediante el neoliberalismo (Chirac, Merkel, Rato, Solanas), en Europa, Estados Unidos y en decenas de países del mundo, financistas especuladores como Soros y Rockefeller, vendedores de armas como Rumsfeld y una pléyade políticos y periodistas como Solanas, Almudia y los otros, todos autores de las peores medidas sociales que haya conocido Europa en medio siglo.

¿Qué hacen Elcano, Malamud y Santillana (Prisa) en Venezuela?

Además de promover y auspiciar conspiraciones como la de abril de 2002 desde el asociado Banco Bilbao Vizcaya y el diario El País, medio que publica las campañas más sistemáticas contra el presidente venezolano, el grupo editorial Santillana se constituyó en un emporio dominante en el negocio de libros, radios, TV y revistas en el país bolivariano.

Allí nace la preocupación y el peligro de su presencia en Venezuela: ¿Qué racionalidad humana puede explicar que el mismo grupo editorial, miembro de la red que demoniza al presidente y conspira contra la revolución bolivariana, a su vez aumente su facturación, ganancias y posicionamiento en el mundo cultural venezolano?

Mientras en España sufrieron una crisis financiera entre 2005 y 2006, que los mantiene con una deuda de 3.500 millones de euros, muchos gobiernos de América latina les facilitaron sus “mercados” para recomponerse introduciendo sus capitales y difundir historias filo monárquicas de editoriales carísimas y medios que convierten la realidad en ficción, y vicerversa. Mientras tanto, desde Madrid, Buenos Aires y Barcelona, satanizan cotidianamente a los gobiernos de Evo Morales o Hugo Chávez, con el objetivo expreso de fragilizarlos y desestabilizarlos. De allí la expresión del académico Malamud: “Un aventurero golpista como Hugo Chávez se quedara con las riendas del poder”. (La Nación, F. Laborda, 15 de septiembre 2010).

En su trabajo de investigación, la autora venezolana Marianela Urdaneta, hace este mapa del poder adquirido por un grupo empresario tan enemigo del gobierno bolivariano como el mejor servidor del Palacio de Oriente en Madrid. “Los ingresos de Santillana en España aumentaron solo un 7,8%, pero las ventas en Latinoamérica registraron incrementos enormes, sobre todo en Brasil (45% más que en 2004), México (22%), Venezuela (44%), Colombia (37%) y Argentina (25%). Santillana Ediciones Generales SL ha adquirido el 75% del capital social de la sociedad brasileña editora Objetiva Ltda, según ha comunicado PRISA a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Unión Radio es el primer grupo de radio en los mercados de habla española, con más de mil 235 emisoras entre propias y asociadas, distribuidas en España, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina y Chile. La compañía, cuyas emisoras cuentan ya más de 28 millones de oyentes, tiene planes para ampliar su presencia en Estados Unidos y América Latina. Unión Radio, la empresa del Grupo PRISA que opera los negocios de radio, ha adquirido el 100% de Iberoamerican Radio Chile a Claxson Chile, S.A., la primera cadena radial de este país, con 140 emisoras. La facturación del Grupo Iberoamerican asciende a alrededor de 21 millones de dólares (unos 16 millones de euros)”.

“Para el 2007 el Grupo estaba constituido como la corporación con mayor facturación en España con un ingreso, procedente en los medios de comunicación) de 1.940 millones de euros, lo cual representa el 80% de sus ingresos totales (Almiron, 2009). En Venezuela el grupo Prisa está presente a través de la editorial Santillana, y además ha hecho vínculos económicos con uno de los principales conglomerados privados del país: Grupo Cisneros. Cisneros junto con el Grupo Phels tiene el mayor dominio y control sobre los medios que circulan en Venezuela”.

“El mercado venezolano es la mayor filia del BBVA en Latinoamérica (a través del Banco Provincial) y representa el 5% de los beneficios del grupo y el 1% de los activos totales, lo que lo que hace evidente el interés económico existente del Grupo Vocento en la nación suramericana y corrobora el énfasis plasmado en el diario ABC, dejando en evidencia una vez más que los medios responden a los intereses mercantiles, comerciales e ideológicos de sus propietarios, unos intereses que no necesariamente debe ser el camino más adecuado para que una sociedad funcione mejor”.

La preferencia del Grupo Elcano, y de sus promotores, como Carlos Malmud y sus 93 tomos de falsificaciones, se retratan de cuerpo entero en estas frases de un trabajo presentado en su página web, dedicado a la “identidad latinoamericana” en cuatro países del “cordón del Pacífico”, Chile, Perú, Colombia y México. No por casualidad estos son los gobiernos que decidieron apartarse de los nuevos procesos de América latina y someterse al dominio de EEUU: “A pesar de sus diferencias, presentan algunas convergencias en materia de política exterior que les separan de otros países de América Latina. Económicamente han seguido estrategias de regionalismo abierto favorables a la participación en distintos esquemas de integración económica y comercial. Aun cuando se trata de países con gobiernos de distinto signo ideológico, desde derecha y centro derecha (en Colombia y México) hasta la izquierda (en Perú y Chile), todos favorecen un modelo de integración en la economía mundial de corte liberal, distinto al que promueven otros países en la región”.

Definir a Colombia como “derecha” y a México como “centro derecha” es tan “académicamente riguroso” como asegurar que ambos practican la mejor democracia del continente porque la gente vota, mientras la realidad es que a su interior sus poblaciones trabajadoras pobres viven genocidios y matanzas ante nuestros ojos.

Pero a gente como Malamud nada le sienta bien, excepto cuando se trata de gobiernos permisivos con capitales depredadores como el Grupo Santillana para no intranquilizar al talmúdico imperio de los Borbones y sus sorprendentes historias de fantasía….Ole.

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